Contratar una web parece sencillo hasta que el proyecto se alarga, el alcance cambia cada semana o la entrega no sirve para captar clientes. La mayoría de problemas no vienen de “mala suerte”: vienen de errores evitables al principio.
Esta guía es informativa. El servicio comercial de diseño web está en Soluciones. Para criterios positivos de selección (con enfoque local), lee Cómo elegir una empresa de diseño web en Mallorca.
1. Empezar por el precio y no por el problema
El error más caro es pedir “presupuesto de una web” sin explicar qué debe conseguir. Sin objetivo, comparas números que no miden lo mismo.
Mejor: describe el negocio, el cliente ideal y el resultado esperado (contactos, reservas, confianza).
2. Aceptar un alcance vago
“Incluye todo” sin lista de páginas, revisiones y exclusiones es una trampa. Cuando falte algo, aparecerán extras.
Mejor: pide alcance escrito: secciones, entregables, plazos, qué aportas tú y qué queda fuera.
3. Confiar en promesas de posicionamiento inmediato
Nadie serio garantiza “salir el primero en Google en dos semanas”. El SEO local tiene tiempos y depende de competencia, ficha de Google y calidad del sitio.
Mejor: pide base técnica razonable y una estrategia realista. Si te interesa el canal local, empieza por la guía de SEO local.
4. No decidir quién aporta textos e imágenes
Si nadie es responsable del contenido, el proyecto se atasca. La web se llena de “próximamente” o de textos genéricos.
Mejor: asigna responsables y plazos de contenido desde el día uno.
5. Ignorar el después del lanzamiento
Una web sin mantenimiento, sin hosting claro o sin forma de actualizar horarios se degrada rápido.
Mejor: pregunta por soporte, actualizaciones y propiedad del proyecto.
6. Elegir solo por “que se vea bonito”
La estética importa, pero una web bonita que no explica servicios ni facilita el contacto no convierte. El diseño debe servir a la claridad.
Mejor: evalúa estructura, CTAs y lectura en móvil — no solo la home.
Puedes mirar maquetas conceptuales en Proyectos para ver ejemplos de estructura por sector (son demos ficticias, no clientes reales).
7. No comparar propuestas con el mismo criterio
Dos presupuestos solo son comparables si el alcance es equivalente. Usa Cómo entender un presupuesto web y, si hablas de precio, Cuánto cuesta una web.
Checklist rápida antes de firmar
- Objetivo del negocio escrito en una frase
- Alcance con inclusiones y exclusiones
- Plazos y número de revisiones
- Responsables de contenido
- Condiciones de mantenimiento
- Sin promesas mágicas de rankings
Siguiente paso
Si quieres una propuesta clara y acotada, el camino natural es Soluciones, Sectores si ya sabes tu tipo de negocio y, cuando encaje, contacto.